domingo, 28 de marzo de 2010

Primer test de línea trenzada

Si recordáis, en un artículo anterior comenté las pruebas que iba a realizar con líneas trenzadas en modalidades de pesca que no fueran jigging, ayer sábado fue el primer test serio que pude realizar y en ciertos aspectos fue lo esperado y otros fueron una sorpresa desagradable, os detallo.

El lugar fue el idóneo para testear equipos, un barco hundido a 41 metros de profundidad, ya podéis imaginaros, trozos de hierros y redes amontonados locos por cortar tus líneas.

Los equipos utilizados para las pruebas fueron un Shimano Stella 10.000 con un trenzado multicolor de Seaguar de 80 libras y un puente de fluorocarbono de 62 mm. Un Shimano Biomaster 8000 PG con trenzado PowerPro de 30 libras con un puente de fluorocarbono de 48 mm distribuido con la marca BassPro. Por último un Shimano TLD 20 cargado con monofilamento de 50 mm y una resistencia de 25 kg. Los dos primeros de bobina fija y el segundo de bobina giratoria.

La modalidad de pesca fue al garete con vivo.

Aunque pretendo probarlos toda una temporada las primeras conclusiones son:

Como esperaba las líneas trenzadas a ser tan finas corta el agua de maravilla y son idóneas para tener un control perfecto sobre el plomo y por tanto sobre el vivo, para mí esto es fundamental sobre todo con corrientes fuertes, de hecho este aspecto fue lo que me hizo pensar en trenzados para esta modalidad de pesca.

También os podéis imaginar que al ser tan fino baja como un tiro y aunque el vivo sufre es un aspecto muy positivo.

Una sorpresa que no tenía controlada fue el hecho que tuviera dos roturas en el fluorocarbono, esto sin duda se debe a que la nula elasticidad del trenzado hace que el puente de fluorocarbono sufra demasiado, en próximas salidas tendré esto es cuenta y trataré de solucionarlo.

Con esta salida también comparé carretes de bobina fija y carretes de bobinas giratorias. Este será el motivo de mi próximo artículo.
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