jueves, 4 de octubre de 2012

Una jornada programada II parte. Hay que saber parar

........ Probemos al curricán a ver si toca algún marlin, cambiamos las muestras pero seguimos con las mismas cañas y alguna que otra cañas más que añadimos, ¡Odio los palos de escoba!

En cuanto cogimos algo de profundidad nos dimos cuenta que había multitud de pajareras, no muy grandes, señal de que el pescado estaba disperso pero estaba comiendo, enseguida llegaron picadas  por todos lados, listados, melvas y rojos pequeños.

En cuanto nos dimos cuenta, en apenas dos horas, teníamos la nevera llena, el barco apenas iniciaba la marcha, picada, fue el momento de parar de pescar en esa zona y seguir buscando profundidad para buscar el marlin, no más listados.

Os dejo alguna picada que otra.


Publicar un comentario