
Aunque no tiene nada que ver con los días de temporales que hemos vivido, todavía en la mar se nota las secuelas de tanto tiempo malhumorado, mi añorada mar estaba algo oscura, aunque no tanto como la esperaba, había algo de mar de leva pero se podía.
Lo primero, pescar al fino para coger vivo para más tarde presentárselo a mis queridos robalos, pero éstos quizás porque sabrán que tanta preparación en un bajo de línea para pescarlos sólo pueden tener un fin, no quisieron participar y nos costó coger unas 40 piezas bastante más de lo esperado.
Sobre las 6 le presentamos como se merece los vivos que tantos nos habían costado pescar, pero se hacían de rogar, a su hora allí estaban, teníamos 4 cañas y de la manera más educada posible nos fueron dando una a una y una detrás de otra, quizás, porque sabían el tiempo que llevábamos sin pescar nos dejaron saborear todas las picadas.

Ya están aquí, y seguramente hasta junio nos alegraran la vida.
Mañana a primera hora otra vez al pie del cañón ya os contaré como me va.
Buena pesca.
1 comentario:
Se supone que el robalo viene en marzo y se va en junio?mi opinion es que no,quizas te refieras a una zona concreta,el robalo esta todo el año en la piedra,en noviembre,diciembre y enero se acercan a la costa a desobar,es buena epoca para el spinnin desde tierra.un saludo
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