sábado, 10 de abril de 2010

LA INFLUENCIA DEL VIENTO EN LA PESCA

El buen pescador es una persona minuciosa que debe tener en cuenta todo tipo de variables que puedan influir sobre la acción de pesca.

Sin lugar a dudas uno de los elementos naturales que más pueden influir sobre la obtención o no de resultados en una jornada de pesca es el viento. El viento influye sobre el estado de la mar y ese es el lugar donde vamos a desarrollar nuestra acción de pesca, es por tanto natural que nos interesemos por él.

La presencia de aire cuando queremos pescar resulta cuanto menos molesta, pero ¿sabemos realmente cómo influye en la pesca en general y en el comportamiento de los peces en particular?

Dedicaremos el presente artículo a analizar lo que sucede cuando el viento hace acto de presencia en nuestra jornada de pesca.

LA FUERZA DEL VIENTO

El viento es un factor meteorológico fundamental; siendo además el principal creador de oleaje.

La velocidad del viento puede medirse en metros por segundo, en kilómetros por hora o en millas náuticas por hora (nudos); estas millas equivalen a 1.852 m. (así un viento de 10 nudos tendrá una velocidad de 18,52 km/h.).

Habitualmente la fuerza del viento está determinada mediante la llamada “Escala de Beaufort”, que define su agitación por medio de una numeración que va de 0 a 12.

Por lo general se dice que las brisas y los vientos suaves suelen ser un elemento favorable para la pesca, ya que es preferible un mar ligeramente rizado que totalmente liso y plano.

La total ausencia de viento puede permitir la entrada de luz en el mar y esto conlleva que muchos peces que habitan en las zonas más superficiales y que son sensibles a la luz, marchen en busca de otras zonas más profundas o bien más a la sombra, lo que en ocasiones dificultará enormemente la labor del pescador.

LA DIRECCIÓN DEL VIENTO

La escala Beaufort nos indica la fuerza del viento, pero no su dirección y éste es sin duda un dato muy importante para la práctica de la pesca.

Existen 32 divisiones posibles de dirección del viento, que son las que conforman la famosa ROSA DE LOS VIENTOS reflejados todos ellos sobre una circunferencia en un plano horizontal abarcando sus 360º .

Debido a las características particulares de nuestro país y a su disposición geográfica, los tipos de vientos pueden ser muy diferentes e influenciar sobre la pesca de muy distinta forma.

EL VIENTO Y EL TIEMPO

Cualquier cambio de tiempo tiene su origen en una nueva masa de aire que se acerca y nos envuelve. Es decir, son los aires fríos y/o cálidos los responsables de los cambios.

Las masas de aire frío suelen ser casi verticales, por lo que suelen traer lluvia de forma casi inmediata, que puede venir acompañada de granizo; sin embargo los aires cálidos son largos y con pequeña pendiente, lo que supone que la lluvia tardará más en aparecer, será más suave y durará más tiempo.

El frente cálido supondrá un aumento en la temperatura (que se producirá al cesar la lluvia); mientras que en un frente frío la temperatura desciende de forma brusca en el mismo momento en que la lluvia comienza.

En general un frente frío es menos favorable que un frente cálido y puede ser muy desfavorable para algunos peces (sobre todo los residentes en aguas poco profundas).

También las tormentas severas son desfavorables para la pesca, ya que producen muchos cambios en el medio ambiente. Por lo general será necesario esperar algunos días o incluso una semana completa para que mejoren las condiciones de pesca después de una tormenta severa.

Conociendo las características de la costa donde vamos a desarrollar la pesca y sabiendo de antemano las características del viento (dirección e intensidad principalmente) que va a soplar durante esa jornada, estaremos en disposición de seleccionar correctamente la zona en concreto donde ir a pesca.
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