viernes, 12 de marzo de 2010

En Marzo, Robalos

Hoy al igual que todos vosotros, al despertarme y ver el día se me ha subido la bilirrubina que diría aquel y no he podido resistirme, a las 11 he mandado todo a paseo y me he ido a pescar junto a mi amigo Niquelao.

Aunque no tiene nada que ver con los días de temporales que hemos vivido, todavía en la mar se nota las secuelas de tanto tiempo malhumorado, mi añorada mar estaba algo oscura, aunque no tanto como la esperaba, había algo de mar de leva pero se podía.

Lo primero, pescar al fino para coger vivo para más tarde presentárselo a mis queridos robalos, pero éstos quizás porque sabrán que tanta preparación en un bajo de línea para pescarlos sólo pueden tener un fin, no quisieron participar y nos costó coger unas 40 piezas bastante más de lo esperado.

Sobre las 6 le presentamos como se merece los vivos que tantos nos habían costado pescar, pero se hacían de rogar, a su hora allí estaban, teníamos 4 cañas y de la manera más educada posible nos fueron dando una a una y una detrás de otra, quizás, porque sabían el tiempo que llevábamos sin pescar nos dejaron saborear todas las picadas.

La primera un combate muy bueno, pero se escapó, la segunda una corrida potente hacia debajo de la embarcación, otra buena pieza que se escapa, pero ya se sabe, a la tercera va la vencida y salió un bonito robalo de unos dos kilos, la cuarta picada nos trajo un robalo 3,700 kg.

Ya están aquí, y seguramente hasta junio nos alegraran la vida.

Mañana a primera hora otra vez al pie del cañón ya os contaré como me va.

Buena pesca.
Publicar un comentario